©2019 by Margit Eppinger Weisz.

Familia
(y amigos)

Como si pudiéramos viajar en el tiempo al taller donde creó esas obras, espiando el proceso hasta el último detalle. Y también se hacen visibles las grietas del óleo: son las marcas de la pintura que materializan el (paso del) tiempo. Estamos observando una imagen atesorada de hace setenta años, por alguien que no conocíamos y de repente nos empapamos de su vida entera.